Habiendo superado la mitad del 2020, nos acercamos a la llegada del último trimestre del año. En un contexto turbio y lleno de incertidumbre, producto de la pandemia, la crisis global no cesa. Sin embargo, si hay algo que siempre estuvo y estará presente en los meses finales de cada año, es el espíritu navideño. Es decir, no solo las creencias religiosas y la unión familiar, sino el espíritu consumista latente en la mayoría de seres humanos.
Es en este contexto en el cuál aterrizarán dos nuevas videoconsolas, PlayStation 5 (PS5) y Xbox Series X (XSX), las cuáles darán por terminada la octava generación de consolas (PlayStation 4, Xbox One y Wii U).
Si bien se podría decir que la novena generación de consolas ya arribó en 2017, con el lanzamiento de Nintendo Switch, en el plano técnico recién lo dará este año con la llegada de PS5 y XSX. Y es que la llegada de Switch no supuso un salto técnico importante, si en cuanto a su innovación, al ser la primera consola híbrida (portátil y de sobremesa). La Switch fue más bien una jugada que hizo Nintendo para no perder más usuarios, tras el fracaso en ventas de la Wii U. Pero tras dicho movimiento, Nintendo adelantó antes de tiempo la siguiente generación de consolas.
En ese marco, ¿qué podemos esperar de la novena generación de videoconsolas?
Una pregunta muy difícil de hecho, que solo podrá ser respondida a ciencia cierta, tras el lanzamiento de las nuevas consolas a finales de este año. Pero a fin de cuentas lo obvio si está a la vista. Las mejoras gráficas, las texturas, iluminación y rendimiento. El famoso Ray Tracing y el soporte a 4K HDR también son parte de la arquitectura que poseerán tanto XSX como PS5. Se sabe además que la consola de Microsoft (Xbox), será más potente que la PlayStation 5 de Sony, ya que la XSX tendrá 12 teraflops y la PS5 tendrá una frecuencia variable de 9 a 10,8 teraflops, sumado a otras características del procesador y la memoria. Esto implica a que las imágenes, sean apenas un poco mejor en la consola de Microsoft.
Más allá del salto técnico que darán ambas consolas de la novena generación, el cambio más importante y notorio serán los videojuegos. Lo que provoca que una persona deje de lado a su consola actual, para comprarse una de nueva generación, es el hecho de que futuros videojuegos no saldrán en su actual consola y es por ello que deberán dar el salto a la siguiente generación. Esta estrategia de marketing es lo que en verdad provoca, que el espíritu consumista salga a flote y más aún en épocas navideñas a pesar de cualquier contexto.
En ese caso ¿Es necesario adquirir una consola de novena generación de salida? La respuesta parece obvia, si el dinero no es problema. Pero tomando en cuenta el panorama mundial actual, una nueva consola no es importante, es mejor seguir disfrutando lo poco o mucho que se tiene y luego ver como van las cosas, para pensar en adquirir una nueva. Además por lo general las nuevas consolas tardan uno o dos años en poseer un catálogo lo suficientemente grande, para que valgan la pena adquirirlas.
¿Y tú estás ansioso por la nueva generación de consolas?
Por: Kevin Quito Barahona
Por: Kevin Quito Barahona



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